Tras el fatídico accidente de autobús en la comunidad de La Muralla, la respuesta de la sociedad civil ha demostrado que la empatía supera cualquier carencia. Lo que inició como una iniciativa desesperada ante la falta de recursos, se ha transformado en un movimiento de apoyo directo para las víctimas y sus familias en la carretera hacia Amealco.

El origen: Un intercambio de corazón
La carencia económica no fue impedimento para la acción. Uno de los promotores de la colecta relató conmovido cómo surgió la idea:
«No teníamos dinero, pero platiqué con mi esposa: ¿por qué no donamos una alcancía a cambio de despensa? Y San Juan del Río nos dijo que sí».
Un frente unido por las víctimas
A través de redes sociales, los organizadores han hecho público su agradecimiento a los pilares que permitieron canalizar la ayuda:
- Ciudadanía y Comercio Local: Los habitantes de San Juan del Río respondieron masivamente al llamado, intercambiando alcancías por productos de primera necesidad.
- Instituciones Aliadas: Se destacó el apoyo fundamental del DIF mediante la donación de despensas, así como la contribución activa de la Caja Gonzalo Vega.
- Difusión Estratégica: Los medios de comunicación fueron clave para localizar a los afectados y amplificar la convocatoria.
Compromiso con la transparencia
Ante la colecta realizada en las calles por voluntarios y familiares, los organizadores han sido enfáticos: la transparencia es la prioridad. Las donaciones serán destinados a cada una de las familias afectadas.
La jornada de entrega de apoyos continuará durante los próximos días.
