El monitoreo meteorológico anticipa un escenario similar al del año pasado. Ante el inicio oficial de la temporada de lluvias el próximo 15 de mayo, la Coordinación Estatal de Protección Civil informó que se esperan precipitaciones en la entidad con una intensidad y volumen equiparables a los registrados durante 2025.

Como parte de las acciones estratégicas para salvaguardar a la población, la dependencia estatal anunció que en los próximos días se llevará a cabo una sesión ordinaria con el fin de emitir una declaratoria de emergencia preventiva. Esta medida busca agilizar la movilización de recursos y la coordinación interinstitucional antes de que se presenten las primeras tormentas fuertes.
Acciones preventivas en puerta:
- Monitoreo nacional: La Coordinación Nacional de Protección Civil ya ha emitido una alerta a los estados para mantener activos los protocolos de atención y respuesta inmediata.
- Planeación administrativa: La segunda sesión ordinaria servirá de marco legal para establecer las zonas prioritarias de atención en los 18 municipios.
- Pronóstico: Las autoridades meteorológicas sugieren que el comportamiento pluvial de este 2026 seguirá los patrones del ciclo anterior, permitiendo basar la logística en experiencias previas de mitigación.
Un frente común ante contingencias
La prioridad de la Coordinación Estatal de Protección Civil es minimizar los riesgos de inundaciones o afectaciones en la infraestructura urbana y rural. La emisión de la declaratoria preventiva es un paso administrativo fundamental para garantizar que los cuerpos de emergencia cuenten con lo necesario para actuar frente a cualquier eventualidad generada por el temporal.
Con estas medidas, el estado busca transitar hacia una gestión de riesgos más proactiva, recordando a la ciudadanía la importancia de mantenerse informada a través de los canales oficiales y evitar tirar basura en drenes y alcantarillas.
Clave de seguridad: El inicio del ciclo pluvial el 15 de mayo marca el arranque de los operativos permanentes de vigilancia en zonas susceptibles de encharcamientos.
