Muñecas Lele y Dönxu obtienen reconocimiento legal como patrimonio productivo de Querétaro

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El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) entregó en el municipio de Amealco de Bonfil las Declaratorias de Protección de las Indicaciones Geográficas de la muñeca Lele, originaria de Santiago Mexquititlán, y de la muñeca Dönxu, elaborada en San Ildefonso Tultepec.

Con este acto, ambas piezas artesanales —emblemáticas de la cultura otomí— obtienen reconocimiento legal como productos vinculados a su territorio y a los saberes colectivos de las comunidades que las elaboran, en su mayoría mujeres indígenas.

Durante las ceremonias, el titular del IMPI, Santiago Nieto Castillo, señaló que la Indicación Geográfica permitirá que las comunidades puedan solicitar la intervención del instituto ante usos comerciales indebidos y, en su caso, acceder a regalías derivadas de la explotación de estas figuras. Subrayó que se trata de una herramienta jurídica con impacto social, orientada a proteger la identidad cultural y fortalecer la economía local.

Las declaratorias fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación los días 27 y 28 de enero, lo que formaliza el derecho colectivo sobre ambas muñecas y establece un marco de protección para su uso comercial. A partir de ahora, las personas artesanas podrán acudir al IMPI en caso de detectar posibles afectaciones a sus derechos de propiedad industrial.

En los eventos participaron autoridades federales, estatales y municipales, así como representantes comunitarias, quienes coincidieron en que el reconocimiento representa un paso relevante en la defensa del patrimonio cultural productivo y en la visibilización del trabajo artesanal femenino.

El IMPI informó que la implementación de la Indicación Geográfica incluirá procesos de capacitación y acompañamiento para garantizar un uso adecuado del distintivo. Además, se prevé la colaboración con la Secretaría de Turismo federal para incorporar ambas muñecas al Atlas Turístico de México.

Con estas acciones, el organismo busca reforzar la protección legal de productos tradicionales y contribuir al desarrollo económico con arraigo cultural en las comunidades originarias.