
El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma para los fieles católicos, recordando la fragilidad humana y la necesidad de renovación espiritual. La tradicional imposición de ceniza, que simboliza que “somos polvo y al polvo regresaremos”, se realizará en la Parroquia Santa María Amealco con distintos horarios para facilitar la asistencia de las personas.
La ceniza, generalmente obtenida de la quema de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior, representa no solo la entrega a Dios, sino también el compromiso de los creyentes de dejar atrás hábitos o actitudes que desean transformar, abriendo espacio para lo nuevo durante la Cuaresma.
La Iglesia invita a los fieles a participar de esta ceremonia en el horario que les resulte más conveniente, recordando que este acto de fe y reflexión es una oportunidad para iniciar un camino de introspección y renovación personal.
La ceniza utilizada en la ceremonia está compuesta principalmente de carbono, cenizas minerales y pequeñas cantidades de potasio y calcio, que se obtienen tras la combustión de la palma, siendo completamente segura para el contacto humano.
