La capacidad de respuesta ante emergencias se puso a prueba en toda la entidad. En un esfuerzo coordinado por fomentar la autoprotección, instituciones de diversos sectores y la ciudadanía en general se sumaron al primer ejercicio preventivo del año, operando bajo una hipótesis de sismo de magnitud 8.2 con epicentro en las costas de Guerrero.

La movilización alcanzó un registro de 1,941 inmuebles, donde se activaron protocolos de evacuación, brigadas de primeros auxilios y sistemas de evaluación de daños. Este despliegue permitió medir la eficiencia de los tiempos de respuesta tanto en el sector público como en el privado.
Cifras y alcance del ejercicio:
- Participación ciudadana: Poco más de 187,700 personas se involucraron activamente en las dinámicas de desalojo y repliegue.
- Diversidad de sectores: El simulacro contó con la colaboración de centros educativos, hospitales, corporaciones de seguridad y establecimientos comerciales.
- Objetivo táctico: Evaluar la coordinación de los primeros respondientes y la efectividad de las rutas de evacuación en edificios de alta concentración.
Hacia una cultura de autoprotección
Para las dependencias encargadas de la protección civil, este tipo de ejercicios resultan fundamentales para detectar áreas de oportunidad en los planes de emergencia estatales. La participación masiva de la sociedad queretana refleja un compromiso creciente con la prevención, asegurando que los protocolos no sean solo teoría, sino herramientas prácticas para salvaguardar la integridad física.
La jornada concluyó con un balance positivo en la coordinación interinstitucional, reafirmando que la preparación constante es la mejor defensa ante fenómenos naturales impredecibles.
Nota de seguridad: Estos simulacros permiten a las familias y empresas actualizar sus mochilas de emergencia y verificar que sus puntos de reunión sigan siendo zonas seguras y despejadas.
