La tradición artesanal de Amealco cruza fronteras para mostrar el valor de la propiedad intelectual. En un acto que destaca el talento de las mujeres indígenas de Querétaro, se inauguró oficialmente la exhibición de las muñecas Lelé y Dönxu en la sede de la World Intellectual Property Organization (WIPO).
Esta muestra celebra la reciente protección de estas piezas bajo el esquema de Indicación Geográfica, un reconocimiento que vincula el origen cultural con el desarrollo económico y la protección legal de las tradiciones mexicanas frente al mercado global.


Puntos clave del encuentro internacional:
- Soberanía cultural: El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) enfatizó la importancia de este registro para proteger el trabajo de las comunidades otomíes.
- Presencia diplomática: El evento contó con el respaldo de la representación diplomática de México, subrayando el papel del arte popular en la política exterior.
- Donación simbólica: Como gesto de amistad y cooperación, México entregó una muñeca Lelé a la WIPO para que forme parte de su acervo cultural representativo.
Un puente entre tradición y desarrollo
La exhibición no solo muestra la estética y el colorido de las figuras de trapo, sino que visibiliza el esfuerzo de las artesanas por mantener viva su herencia. Para el IMPI, esta acción es una muestra clara de cómo las herramientas de propiedad intelectual pueden potenciar el crecimiento de sectores tradicionales, garantizando que los beneficios lleguen directamente a las creadoras.
El montaje en Ginebra posiciona a las artesanías de Amealco, Querétaro, como embajadoras de la identidad nacional, recordándole al mundo que detrás de cada muñeca hay una historia de resistencia y dignidad cultural.
El dato: La Indicación Geográfica asegura que solo los productos elaborados bajo métodos tradicionales en su zona de origen puedan utilizar estos nombres, combatiendo así el plagio y la explotación comercial no autorizada.
