La valentía queretana resonó en los Fuertes de Loreto y Guadalupe. En el marco del aniversario de la Batalla de Puebla, la memoria histórica resalta la participación decisiva del estado a través del Batallón de Infantería Permanente «Ligeros de Querétaro», una unidad que fue fundamental para frenar el avance de las tropas extranjeras el 5 de mayo de 1862.

Este cuerpo militar, compuesto por más de mil efectivos locales, se convirtió en un pilar de la estrategia defensiva gracias a su agilidad y disciplina táctica. Su capacidad de despliegue permitió reforzar los puntos críticos de la batalla, enfrentando con éxito al que entonces era considerado el ejército más poderoso del mundo.
El legado de los «Ligeros»:
- Movilidad estratégica: La unidad se distinguía por su capacidad para cubrir largas distancias en poco tiempo, lo que les permitió integrarse rápidamente a la línea de fuego.
- Resistencia en combate: Su intervención fue determinante para contener el avance invasor y asegurar la victoria de las fuerzas mexicanas.
- Símbolo de identidad: Actualmente, la bandera original de este batallón es resguardada como un tesoro histórico, representando el honor y la dignidad de los combatientes queretanos.
Memoria y patriotismo
Para las instituciones culturales y el estado de Querétaro, recordar esta hazaña no solo es un acto de efeméride, sino un reconocimiento a la herencia de valentía que define a la región. El sacrificio de este batallón permanece como un testimonio vigente de la contribución del estado a la construcción de la República y la defensa de la independencia nacional.
Dato histórico: La actuación de este grupo de soldados permitió que, en aquella jornada, las fuerzas nacionales se cubrieran de gloria, consolidando el sentido de pertenencia y orgullo que hasta hoy distingue a la entidad.
