Cientos de fieles y visitantes se dieron cita en las principales calles de la cabecera municipal de Amealco para atestiguar la tradicional representación del Viacrucis, una de las manifestaciones de fe con mayor arraigo en la región durante el Viernes Santo.
La procesión amealcense destaca por su profunda conexión comunitaria y el imponente escenario.

Las estaciones del dolor
La recreación del camino de Jesús hacia el Calvario estuvo marcada por el realismo y el misticismo:
- El peso de la cruz: El joven encargado de personificar a Jesús recorrió las calles cargando un pesado madero, custodiado por decenas de actores locales vestidos como centuriones romanos y nazarenos.
- Las caídas: Uno de los momentos más dramáticos de la jornada ocurrió frente a la emblemática Parroquia de Santa María, donde el nazareno cayó exhausto bajo el peso de la cruz, logrando el silencio absoluto de los espectadores que abarrotaban la plaza.
Un mosaico de color y tradición
Más allá del drama religioso, el evento lució enmarcado por la vestimenta colorida de los participantes, quienes portaban estandartes y lanzas.
A pesar del calor durante el mediodía, el público —compuesto tanto por familias locales como por turistas— permaneció de pie a lo largo de las vallas y en los balcones de las viviendas para no perder detalle de la procesión.
El Viernes Santo en Amealco vuelve a consolidarse no solo como un acto de penitencia y reflexión para la comunidad católica, sino como un invaluable patrimonio cultural intangible que atrae las miradas del estado.
¡No te pierdas la cobertura completa! Si quieres revivir los momentos más emotivos de este Viernes Santo en nuestro Pueblo Mágico, te invitamos a visitar las redes sociales de amealco.mx. Ya está disponible la galería completa con las mejores fotografías y los videos.
