Los embalses del estado de Querétaro se ubican actualmente por debajo de la mitad de su capacidad de almacenamiento, situación que mantiene en alerta a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA) ante la posibilidad de una menor disponibilidad del recurso hídrico para las actividades agrícolas y ganaderas de los próximos meses.
A pesar de que aún no concluye el ciclo primavera-verano y se mantiene la expectativa de precipitaciones, la dependencia estatal ya alista una evaluación de los niveles en presas y de las condiciones productivas en los municipios.

Riesgos en el campo, precios y vigilancia sanitaria
La falta de almacenamiento suficiente proyecta un escenario complejo para el abastecimiento de agua de riego y abrevadero para el ganado hacia el próximo año.
- Expectativas de cosecha: Aunque no hay un balance oficial de cierre del ciclo primavera-verano, se calcula que la superficie sin cosechar será menor respecto a años anteriores.
- Impacto en precios: Factores climáticos externos, como heladas y granizadas en otras regiones del país, inciden en los precios de productos como tomate, lechuga y maíz, debido a que Querétaro se rige por las tendencias del mercado nacional e internacional.
- Estatus sanitario: Pese a las complicaciones climáticas, las autoridades informaron que no se registran riesgos o emergencias sanitarias en el sector agrícola y pecuario del estado.
Personal de la SEDEA realiza recorridos en las distintas demarcaciones de la entidad para constatar directamente la situación de los productores al cierre de la temporada.
