La consolidación de instituciones judiciales sólidas frente al proceso de transformación que culminará en 2028 con la elección por voto popular de magistraturas y juzgados representa el desafío central para los poderes judiciales en el país. Así se planteó en el marco de la Tercera Asamblea Plenaria Ordinaria de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia (CONATRIB) 2026, efectuada en Querétaro.

Prioridades estratégicas para los próximos dos años:
- Atención a la saturación operativa: Se busca implementar esquemas que permitan mitigar la elevada carga de trabajo persistente en los juzgados locales y federales.
- Implementación normativa: Destaca la aplicación progresiva del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares en los poderes judiciales de la República.
- Modernización tecnológica: El fortalecimiento de las herramientas digitales se perfila como un eje indispensable para agilizar la impartición de justicia.
- Cercanía con la ciudadanía: Las instancias judiciales coinciden en la necesidad de transitar hacia un modelo ágil que resuelva conflictos cotidianos de forma oportuna y directa.


