Este 2024, las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Inmaculada Concepción dieron inicio con la tradicional peregrinación que recorrió las calles de la cabecera municipal, marcando el comienzo de una serie de actividades religiosas y culturales que se extenderán hasta el próximo 8 de diciembre, fecha en la que se conmemora la Solemnidad de la Virgen María.
La imagen peregrina de la Virgen de la Inmaculada Concepción, en su recorrido por las colonias de Amealco, es recibida por los fieles que, con fervor, acompañan el trayecto rezando el santo rosario. Esta peregrinación tiene como propósito acercar a la comunidad a la figura de la Virgen, recorriendo distintos sectores del municipio, culminando cada día con una misa eucarística en diferentes puntos.
Durante el recorrido, las calles son adornadas con motivos en azul-celeste y blanco, colores simbólicos de la Inmaculada Concepción. El azul-celeste, representando la pureza absoluta de la Virgen, y el blanco, color asociado a las solemnidades religiosas, brindan un ambiente de recogimiento y devoción a lo largo de la festividad.
El día principal de la celebración, el 8 de diciembre, dará inicio a las 5 de la mañana con el tradicional canto de las mañanitas a la Virgen de la Inmaculada Concepción, seguido de una serie de misas a lo largo del día. A las 1 de la tarde, el Obispo de la Diócesis celebrará la solemne Eucaristía en la que, además de conmemorar la Inmaculada Concepción, se administrará el sacramento de la confirmación a los fieles que se disponen a dar un paso más en su formación religiosa.
A las 6 de la tarde, se celebrará otra eucaristía y, al finalizar, los feligreses podrán disfrutar de una kermés-baile, un evento que promueve la convivencia familiar y comunitaria. La jornada culminará con un espectáculo de pirotecnia a las 10 de la noche, que iluminará el cielo de Amealco como cierre de los festejos.
Este evento, además de rendir homenaje a la Virgen, se conecta con las celebraciones previas al Día de la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre, creando un ambiente festivo y de profundo significado religioso.
Con estas actividades, Amealco no solo honra a su patrona, sino que también preserva las tradiciones y el fervor religioso que unen a la comunidad año tras año en un evento lleno de fe, color y alegría.

