Los reportes por interrupciones en el suministro eléctrico en la entidad registraron una baja del 22%, al tiempo que la respuesta operativa ante incidentes redujo sus lapsos de resolución a un máximo de entre cuatro y cinco horas.

Esta mejora responde a una mayor coordinación entre el Gobierno del Estado y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), instancia que reforzó sus acciones de mantenimiento e incrementó el personal operativo en campo. Las autoridades locales precisaron que los inconvenientes recientes en el servicio no corresponden a fallas en la generación de energía ni al arribo de nuevas inversiones privadas a la región, sino a deficiencias en la infraestructura de distribución final que lleva el flujo eléctrico a viviendas y comercios.
Entre las medidas clave y los compromisos vigentes para optimizar la red destacan:
La CFE contempla recursos por un monto aproximado de 9 mil millones de pesos para fortalecer el sistema de distribución, además del despliegue de un mayor número de cuadrillas de mantenimiento.
Se contempla como indispensable la instalación de una nueva línea de transmisión en las regiones del Semidesierto y la Sierra Gorda para asegurar un suministro con mayor capacidad y estabilidad.
En las próximas semanas la empresa pública sostendrá encuentros de trabajo con cámaras empresariales y colegios de profesionistas para dar seguimiento al servicio.


