Aunque Amealco no se encuentra entre las regiones de mayor actividad sísmica de México, su ubicación dentro de una zona tectónicamente activa del centro del país ha permitido que distintos terremotos regionales sean percibidos en el municipio.

Cuando se habla de sismos en México, generalmente la atención se concentra en las costas del Pacífico y en las grandes ciudades. Sin embargo, el centro del país también tiene una historia sísmica que se remonta muchos años atrás.
Amealco forma parte de una región donde confluyen estructuras geológicas relacionadas con la actividad tectónica de la Faja Volcánica Transmexicana. En su entorno se encuentran sistemas de fallas como Acambay-Tixmadejé y Epitacio-Huerta, además de la estructura volcánica de la caldera de Amealco. Estudios geológicos y sismológicos han identificado actividad sísmica histórica en esta región.
El terremoto de Acambay de 1912
Uno de los acontecimientos sísmicos más importantes de esta región ocurrió el 19 de noviembre de 1912, cuando un terremoto de magnitud estimada en 6.9 sacudió la zona de Acambay, Estado de México.
El movimiento alcanzó intensidades de hasta X en la escala de Mercalli Modificada y produjo graves daños en Acambay, Tixmadejé y Temascalcingo. El terremoto también fue percibido en una amplia región del centro de México.

La dimensión del desastre llevó al Instituto Geológico de México a realizar una investigación especial. En 1913, Fernando Urbina y Heriberto Camacho publicaron La zona megasísmica Acambay-Tixmadejé, Estado de México, conmovida el 19 de noviembre de 1912, uno de los primeros estudios científicos detallados de un terremoto ocurrido en esta región.
La ruptura superficial asociada con aquel terremoto alcanzó varias decenas de kilómetros y produjo desplazamientos verticales importantes. Sin embargo, las investigaciones paleosismológicas posteriores indican que la ruptura superficial no llegó hasta Amealco.
La huella del sismo llegó hasta Amealco
Aunque no existe todavía evidencia primaria suficiente para afirmar que los habitantes de Amealco sintieron directamente el terremoto el 19 de noviembre de 1912, investigaciones posteriores encontraron un dato particularmente interesante.
Un estudio que revisó los efectos ambientales del terremoto documentó que ocho días después del movimiento sísmico los manantiales de Amealco presentaron turbidez. El sitio se encontraba aproximadamente a 36 kilómetros al noroeste de la zona epicentral.
Este tipo de modificaciones en los manantiales puede producirse después de un terremoto debido a cambios temporales en la presión y circulación del agua subterránea. En otras localidades de la región también fueron observadas alteraciones en fuentes de agua después del terremoto de 1912.
Por ello, Amealco forma parte de la historia ambiental de aquel gran terremoto, aunque esto no debe confundirse con una evidencia directa de percepción humana del movimiento.

1979: un sismo originado en Michoacán que también se sintió en Amealco
Otro antecedente relevante ocurrió el 22 de febrero de 1979.
Ese día se registró un sismo relacionado con la falla de Venta de Bravo, en Michoacán. Estudios sismológicos posteriores estimaron una magnitud de alrededor de 5.3 a 6.1 Mw, dependiendo de la metodología y catálogo utilizado.
Sus principales efectos se concentraron en Michoacán, particularmente en la región de Maravatío, pero el movimiento fue registrado en una zona mucho más amplia.
Una investigación de la Universidad Autónoma de Querétaro señala expresamente que el sismo fue sentido levemente en el municipio de Amealco y en la ciudad de Querétaro.
Este antecedente es importante porque demuestra que Amealco puede percibir movimientos cuyo epicentro se encuentra fuera del municipio y, en este caso, incluso en otro estado.
19 de septiembre de 2017: Amealco entre los municipios donde se reportó percepción
El terremoto del 19 de septiembre de 2017, con epicentro en Puebla y magnitud 7.1, volvió a poner en evidencia que los grandes movimientos sísmicos pueden sentirse en Querétaro.
Tras el sismo, la Coordinación Estatal de Protección Civil recibió reportes ciudadanos de sensación sísmica en varios municipios.
Entre ellos se encontraba Amealco, junto con Corregidora, Cadereyta, Tequisquiapan, Pedro Escobedo, Ezequiel Montes, El Marqués, San Juan del Río y Landa de Matamoros.
El evento también dejó una huella material en el municipio: posteriormente se documentó que la torre del templo de Santiago Mexquititlán resultó afectada por el sismo de septiembre de 2017, por lo que fue considerada dentro de los trabajos de recuperación de monumentos históricos dañados por el terremoto.
7 de septiembre de 2021: el movimiento de Guerrero también se sintió en Amealco
La noche del 7 de septiembre de 2021, un terremoto de magnitud 7.1 tuvo su epicentro al sureste de Acapulco, Guerrero.
En Querétaro, la Coordinación Estatal de Protección Civil realizó un monitoreo preventivo junto con las coordinaciones municipales de los 18 municipios.
El reporte estatal incluyó a Amealco entre los municipios donde se recibió información sobre sensación sísmica, junto con Arroyo Seco, Cadereyta, Corregidora, El Marqués, Huimilpan, Pedro Escobedo, Querétaro y San Juan del Río. No se reportaron afectaciones en el estado.
El registro resulta particularmente significativo porque el epicentro se encontraba a cientos de kilómetros de Amealco. El fenómeno muestra que la percepción de un terremoto no depende exclusivamente de que exista una falla activa inmediatamente debajo de una población.
19 de septiembre de 2022: otro sismo percibido en Amealco
Cinco años después del terremoto de 2017, el 19 de septiembre de 2022, un sismo de magnitud 7.7, con epicentro al sur de Coalcomán, Michoacán, volvió a sentirse en diferentes puntos de Querétaro.
La Coordinación Estatal de Protección Civil reportó percepción del movimiento en Amealco, Pedro Escobedo, San Juan del Río, Tequisquiapan, Corregidora, Querétaro y El Marqués. Tampoco se reportaron daños en Amealco.
El mismo día también se registró posteriormente una réplica de magnitud 6.8 que fue perceptible en algunos puntos de la zona metropolitana de Querétaro.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres señala que el terremoto de 2022 fue percibido de manera fuerte en Colima, Michoacán, Ciudad de México y Guerrero, y de manera moderada en otros estados, entre ellos el Estado de México, Jalisco, Nayarit, Morelos y Aguascalientes.
Una historia sísmica que también forma parte de Amealco
Los registros disponibles permiten observar una característica particular de Amealco: el municipio no necesita ser el epicentro de un terremoto para experimentar sus efectos o percibir sus movimientos.
Estos acontecimientos abarcan más de un siglo y tienen orígenes diferentes. Algunos ocurrieron relativamente cerca, como el terremoto de Acambay de 1912 y el sismo de Venta de Bravo de 1979; otros tuvieron sus epicentros a cientos de kilómetros, como los movimientos de 2017, 2021 y 2022.
La historia sísmica de Amealco, por tanto, no está determinada únicamente por los movimientos que ocurren dentro de sus límites municipales. También está relacionada con la posición del municipio dentro de un complejo sistema tectónico regional, donde los movimientos generados en otras partes del centro de México pueden llegar a sentirse en su territorio.
Más de un siglo después del terremoto de Acambay, estos registros permiten mirar el territorio de Amealco desde otra perspectiva: sus volcanes, fallas, manantiales y paisajes también forman parte de una historia geológica en constante movimiento.
