El municipio de Amealco se mantiene como el punto crítico de mayor incidencia de incendios en zonas cerriles dentro de la entidad queretana. Aunque el panorama estatal muestra una reducción significativa en comparación con el año anterior, las zonas boscosas y de difícil acceso en esta demarcación, junto con Cadereyta de Montes, siguen siendo las más vulnerables ante el fuego.

Radiografía de la situación actual
De acuerdo con los registros de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), la temporada 2026 ha mostrado un comportamiento atípico pero favorable. Los datos clave de la jornada incluyen:
- Disminución del 50%: Se han registrado 150 siniestros en total, una cifra considerablemente menor a los casi 300 reportados en el mismo periodo de 2025.
- Superficie impactada: El fuego ha consumido cerca de 8,522 hectáreas en el estado.
- Áreas Protegidas: Se contabilizan 23 incendios en zonas de conservación natural, afectando más de 400 hectáreas de biodiversidad protegida.
El factor climático como aliado
La propagación de las llamas ha encontrado un freno natural gracias al adelanto de la temporada de lluvias. Esta humedad temprana ha permitido que la intensidad de los incendios forestales y de pastizales no alcance los niveles críticos de años pasados, facilitando las labores de contención.
Esfuerzo institucional y prevención
La vigilancia no ha bajado la guardia, ya que la temporada aún no se considera cerrada. Para enfrentar estas contingencias, existe un despliegue coordinado entre diversas instancias:
- Comisión Nacional Forestal (CONAFOR)
- Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA)
- Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA)
- Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente y Desarrollo Urbano (PEPADU)
Las autoridades hacen un llamado urgente a la población de Amealco y zonas aledañas para evitar conductas de riesgo, como el abandono de colillas de cigarro o el encendido de fogatas en áreas de monte, con el fin de preservar los pulmones naturales de la región.


