El acceso a la salud mental y la eliminación de barreras sociales son los ejes rectores de la reciente «Feria de la Inclusión», un evento diseñado para visibilizar y atender las necesidades de la población con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Organizada por la Secretaría de Salud del estado (SESA) a través del Centro Estatal de Salud Mental (CESAM), esta jornada busca transformar la percepción pública sobre el autismo y garantizar los derechos fundamentales de este sector.

Salud mental como derecho ciudadano
Lejos de ser una simple exhibición, esta iniciativa se presenta como una plataforma para descentralizar la información especializada. La SESA destacó que la inclusión debe ser una garantía presente en los entornos educativos, familiares y laborales, utilizando la sensibilización como herramienta principal para erradicar estigmas que históricamente han limitado el desarrollo de las personas con TEA.
Pilares de la jornada de atención:
- Detección oportuna: Estrategias enfocadas en el diagnóstico temprano para mejorar el pronóstico y la calidad de vida.
- Redes de apoyo: Acercamiento de servicios de instituciones públicas y organizaciones civiles para orientar a las familias.
- Atención multidisciplinaria: Espacios de consulta y acompañamiento continuo coordinados por especialistas del CESAM.
- Participación institucional: Colaboración directa con la Dirección de Derechos Humanos e Inclusión Social y el DIF del Municipio de Querétaro.
Construcción de entornos accesibles
El evento subraya la importancia del trabajo coordinado entre autoridades y sociedad civil para edificar una sociedad más informada. Mediante módulos de atención personalizada y herramientas de apoyo, se busca que las familias cuenten con los recursos necesarios para fomentar la autonomía de las personas con autismo.
Este encuentro, realizado en el marco de la concienciación global sobre el tema, reafirma el compromiso estatal por consolidar programas como «Juntos Contigo», los cuales priorizan el acompañamiento humano por encima de los protocolos administrativos, colocando la dignidad de la persona en el centro de las políticas públicas de salud.
