En 1977, nueve estudiantes de secundaria realizaron el primer traslado. Medio siglo después, corredores de distintas generaciones continúan llevando la llama hasta Amealco para las Fiestas Patrias.

Hay tradiciones que forman parte de un calendario y otras que terminan convirtiéndose en parte de la memoria de un pueblo. En Amealco, el traslado del Fuego Patrio pertenece a esta segunda categoría.
La noche del 15 de septiembre de 2026, la llegada de la antorcha a la Presidencia Municipal marcó una fecha especial: se conmemoró el 50.º aniversario de una práctica que comenzó en 1977 y que, desde entonces, ha vinculado a estudiantes, deportistas y familias amealcenses con las celebraciones de Independencia.
De acuerdo con el relato presentado durante la ceremonia, el primer traslado ocurrió durante la administración del presidente municipal Jesús Ruiz Amaro, cuando un grupo de estudiantes de tercer año de secundaria emprendió aquel recorrido.
Sus nombres quedaron inscritos como los iniciadores de esta historia:
Pedro Alonso Colín Nava, José Guadalupe Becerra Rodríguez, Vicente Zamora Tobar, Bonifacio Yáñez Sánchez, Isidro Soto Hernández, Moisés Becerra Colín, Adolfo de Jesús Martínez, Juan Carlos Miranda Saldaña y Saúl Mondragón Sotelo.
Lo que aquellos jóvenes hicieron en 1977 adquirió con los años una dimensión mucho mayor. El recorrido comenzó a repetirse cada septiembre y nuevos participantes fueron incorporándose hasta formar una cadena de relevos que llega a nuestros días.

De 1977 a 2026
Una referencia periodística permite corroborar la antigüedad de esta práctica.
En septiembre de 2012, El Universal Querétaro informó que los deportistas amealcenses llevaban entonces 35 años realizando el traslado. En aquella ocasión, Martín Yáñez Sánchez entregó el Fuego Patrio al entonces presidente municipal Domingo González Juan.
La misma crónica reconoció de manera particular a Saúl Mondragón Sotelo, quien había participado durante esos 35 años.
La ceremonia de 2026 permitió actualizar aquella historia. Cincuenta años después del primer recorrido, Saúl Mondragón Sotelo y Juan Carlos Miranda Saldaña fueron reconocidos especialmente como los dos participantes que, de acuerdo con el relato presentado esa noche, han estado presentes en la mayoría de las ediciones, como corredor o bien, en los actos cívicos.
La permanencia de ambos permite dimensionar el paso del tiempo: quienes comenzaron como estudiantes en 1977 continuaron vinculados al recorrido mientras nuevas generaciones asumían el compromiso de llevar la llama.

Los nombres detrás de la llama
La ceremonia de este año también fue un reconocimiento a quienes han dedicado parte de su vida a recorrer el trayecto.
Las autoridades entregaron preseas a los corredores por su participación:
La lista permite observar que no se trata de una actividad reservada a quienes llevan décadas corriendo. Hay participantes con más de veinte años y también quienes apenas comienzan a incorporarse, manteniendo abierto el relevo.
| Nombre | Años de participación |
|---|---|
| Rosalía Colín Velázquez | 26 |
| Marta Colín Velázquez | 16 |
| Gustavo de Julián Lira | 23 |
| Moisés Olmos González | 21 |
| Óscar Miranda Rodríguez | 21 |
| Juana Morales Arias | 20 |
| Miguel Ugalde Martínez | 20 |
| Jaqueline Ortiz Jiménez | 20 |
| Martín Yáñez Sánchez | 19 |
| Rosario González García | 16 |
| Toni Ruiz Sánchez | 16 |
| Sara Yáñez Sánchez | 14 |
| Alan Martínez Pérez | 13 |
| Ignacio Rodríguez Lara | 12 |
| Teresa González García | 10 |
| Lucio Enrique Pérez González | 8 |
| Juan Luis Sánchez Rodríguez | 8 |
| Fernando Montoya García | 8 |
| Javier Saldaña Mondragón | 7 |
| Guadalupe Valdés Gómez | 4 |
| Ruth Valdés Arias | 4 |
| Maribel Ángeles Alvarado | 4 |
| Ester González Anaya | 15 |
| Lissandro Chávez García | 8 |
| Victoria Cruz Ramírez | 6 |
| Alfredo Chávez García | 2 |
| Ashley Renata Duranza Morano | 2 |
| Carolina Cantú Faustino | 2 |
| Diego Flores Flores | 2 |
| Aldo Nolasco Antonio | 1 |
| Félix Misael Correa Antonino | 4 |


















Un recorrido que ha cambiado
La ruta del Fuego Patrio tampoco ha sido necesariamente la misma durante las cinco décadas.
En 2012, la información publicada por El Universal Querétaro señalaba que la llama había llegado desde la capital queretana.
En 2023, en cambio, medios locales documentaron el traslado desde Dolores Hidalgo, Guanajuato, realizado por más de 30 atletas amealcenses.
Para 2026, el ceremonial volvió a señalar a la capital queretana como el punto de procedencia.
Por ello, la historia del recorrido todavía guarda una pregunta abierta: cuándo y por qué se modificó la ruta en determinados años. Lo que permanece documentado es la participación de los corredores como responsables de llevarla hasta Amealco.
La ceremonia antes del Grito
Una vez que los atletas arribaron al escenario, Rosalía Colín Velázquez, reconocida por sus 26 años de participación, fue presentada como la portadora oficial y realizó la entrega formal del Fuego Patrio al presidente municipal.
El ceremonial continuó con el ritual de los cuatro puntos cardinales, realizado en esta ocasión por Ruth Guadalupe Valdés Arias, antes de proceder al encendido del pebetero municipal.
Después, atletas y autoridades acompañaron la antorcha hasta la parte superior de la Presidencia Municipal, donde se realizó el encendido.
La escena reunió así dos momentos distintos de la celebración: abajo, la plaza preparada para las Fiestas Patrias; arriba, una llama que había recorrido kilómetros bajo el cuidado de los corredores.

Una historia que sigue en movimiento
La primera carrera tuvo como protagonistas a nueve estudiantes.
Cincuenta años después, sus nombres fueron recordados frente a una nueva generación de corredores. Algunos de quienes participaron aquel 1977 continúan vinculados a la ceremonia y otros nombres se han ido incorporando con el paso de los años.
En ese sentido, el Fuego Patrio de Amealco es también una historia de relevos.
No sólo se entrega una antorcha: se recibe la responsabilidad de continuar un recorrido iniciado hace medio siglo.
Desde aquella primera edición durante el gobierno de Jesús Ruiz Amaro hasta la ceremonia de 2026, distintas administraciones municipales han acompañado una práctica que ha sobrevivido a los cambios políticos y generacionales.
Y quizá ahí se encuentre el mayor significado de esta fecha: una tradición que comenzó con la iniciativa de unos estudiantes terminó convirtiéndose en una memoria colectiva que cada septiembre vuelve a ponerse en movimiento.
En Amealco, el Fuego Patrio no solamente llega.
Corre.
Corre de una generación a otra, acompañado por el esfuerzo de quienes recorren el camino y por la memoria de quienes lo hicieron por primera vez.

